Milano IV

. 15 de julio de 2011
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Esa noche en lugar de ir al hostel, decidí caminar, buscando un parque que Danielle había mencionado antes. No sabíamos el nombre, solamente que se podía patinar sobre hielo y que tenía un puente sobre uno de sus costados desde el que se podía ver todo el parque.

Caminé por el barrio del Brera, la parte mas señorial y bella de Milano, perdiéndome de a ratos, encontrándome con lugares que me estaban esperando, un lindo bar donde tomar un café con sfogliatella, la casa de Napoleón... Sin quererlo, encontré el parque, era enorme, y para mi sorpresa, estaba cerrado con rejas. Casi todas las luces estaban apagadas, sólo había algunos caminos iluminados. Supuse que si había caminos iluminados, alguna puerta tenía que estar abierta, así que caminé bordeándolo y después de unos minutos encontré una hermosa puerta de rejas forjadas, abierta de par en par.

Me interné en el parque despacio, cuidando de no resbalar en ese gélido barro que cubría todo. Caminé siguiendo las luces hasta que empecé a escuchar música. Música de circo. Dejé las luces y me puse a seguir la música, entre la oscuridad y el barro del parque. Los árboles no podían protegerme de la llovizna helada, así que nunca pensé en detenerme. Por detrás de unos arbustos aparecieron luces y definitivamente la música provenía detrás de ellos. Había una carpa, una pista de hielo bastante más pequeña de lo que hubiera imaginado y casi ni un alma. Estaban todos guarecidos de la lluvia, me miraban extrañados y yo sólo podía sonreír. Era una imagen bastante extraña, la música, las luces, la carpa... y sólo unos pocos dando vueltas. De hecho luego de un rato me di cuenta que yo era el único visitante. Había un par de juegos, de esos de kermés, dónde hay que pegarle con un aro a la botella y cosas así. Me sonreí, no esperaba encontrarme con algo de este estilo por acá.

Caminé alrededor del pequeño circo, como decidí nombrarlo, y me fui alejando un poco. Detrás de unos árboles pude ver el puente. Seguí el camino hasta él y una vez arriba me dispuse a disfrutar de la vista. Empezaron a apagar las luces de los caminos, podía verlo desde el puente, decidí que también para mí era hora de volver. Paseé un rato más por las calles del Brera, acercándome al centro. Desde ahí me tomé un trole hasta Cinque Giornate. Otra vez se me había pasado la hora de cenar.

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Meditación

. 11 de julio de 2011
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Y así de repente lo dijo en voz alta... "creo que el camino de la vida se vive dejando huellas en la arena. Y no me refiero a empecinarse en hacer grandes huellas, el viento las desmoronará enseguida. Tampoco a correr en la arena para dejar un mayor número de ellas, dado que el final nos encontrará más rápido, y lo sutil de nuestras huellas será borrado con una suave brisa. Me refiero a caminar firme; que cada huella dure lo que tenga que durar, y que el destino nos alcance en el momento apropiado. "

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Milano III

. 30 de junio de 2011
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Desde la plaza del Duomo salen calles importantes, como la Vía Dante. Antes de alejarme del Duomo, di un paseo por la feria de navidad que estaba armada sobre la vía Mercanti, atiborrada de gente y negocios de todo tipo. Curioseé entre los puestos de la feria y traté de entablar diálogo con algunos comerciantes pero me fue imposible. Estaban todos preocupados por vender.

Una vez que me alejé del mercado, entré a Vía Dante. La llovizna seguía empapando la ciudad, fría. Empecé a caminar disfrutando cada paso, a pesar del esfuerzo que hacía el clima para evitarlo. Varias cuadras por delante, estaba el Castillo Sforza, impecable, increíble. Íntegro. Pasear por sus jardines, por entre los anchísimos muros de ladrillo y piedra, es una experiencia que voy a recordar por siempre. Subir las escaleras, visitar las salas, mirar por las ventanas de lo que alguna vez fue. Estar parado donde Leonardo dejaba volar su imaginación... Parecía que los Sforza y Leonardo se habían ido hacía solo hace un par de años. Las paredes, los muebles, los vidrios y las puertas todavía resonaban con sus nombres.

En una de las salas, conocí a Danielle, yanqui, viviendo y estudiando en Tel Aviv, de paseo en Italia por 4 meses. Bella muchacha, de rulos oscuros y sonrisa extraña, de esas que pueden decir cosas opuestas al mismo tiempo. Comenzamso a charlar, tratando de encontrar la sala con los instrumentos musicales, que casualmente estaba en mantenimiento. Decidimos seguir recorriendo juntos el castillo y una vez que vimos todas las salas, salimos a pasear por el parque nevado.

Los caminos resbalosos de los jardines del castillo nos permitieron dejarnos llevar en charlas amenas. Mientras reíamos de nuestras torpezas y nos sosteníamos entre nosotros para no caer indecorosamente. Cada vez nos acercábamos mas el uno al otro. Contínuamente parábamos el paseo para poder observar a nuestro alrededor los paisajes. En un momento, nos detuvimos frente a un antiguo puente, que unía ambas orillas de un estanque, donde nadaban valientes patos. Nos sacamos unas fotos. Una bruma helada empezaba a subir por nuestras rodillas y decidimos acelerar la marcha.

Caminamos hasta la parte mas alejada del parque donde un gran arco recordaba el final de una histórica batalla. Nos dimos cuenta que era tarde, el cielo hacía rato que era netamente negro. Apurando el paso, volvimos al castillo por el camino mas rápido. Nos sacamos una última foto y nos despedimos con un beso, con la promesa de encontrarnos al día siguiente para seguir conociendo Milano.

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Delirio

. 23 de junio de 2011
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Todavía me quedaban ganas de pelear. Ella había dejado la habitación sin dar indicios de revancha. En mi cerebro una señal me advertía de no continuar con la pelea, ella estaba enojada de verdad. Pero ciertamente a mi me importaba muy poco cualquier advertencia, me había dejado con la palabra en la boca y yo tenía bastante que decir. ¿Pensaba acaso que un par de verdades eran suficientes para dejarme tranquilo? Sí, había engordado unos kilos; si, se me cayó el pelo; y si, hacía rato que no me compraba ropa, pero ¿qué tiene que ver eso con el hecho de que hace un mes que no hacemos el amor? ¿con el hecho de que la vi sonriendo con ese tipo en la vereda?

Me encaminé hacia el living, donde ella miraba por la ventana, en clara señal de distanciamiento. Volví con los mismos argumentos, sin demasiadas innovaciones para exponerlos, ella lloraba. Traté de calmarme y le dije cuánto sentía haberla puesto así. Ella lloraba, gritando me insultó y gritando me dijo que me fuera de la casa. Alejáte, calláte, dejála... -decía mi cerebro. Cada vez mas cerca me llevaban mis pies, cada vez mas palabras cruzaban por mi boca, cada vez mas fuerte apretaba su brazo.

Su cara horrorizada, enrojecida, tendría que haber sido el detonante máximo de una serie de mensajes para que mi arrojo de ira terminara. Pero los mensajes nunca llegaron a surtir efecto.

Lo primero que recuerdo después de eso es mi mano ensangrentada, su cara irreconocible y un dolor terrible de cabeza.

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Fact

. 6 de mayo de 2011
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¿Por qué una noche de jazz puede hacerte olvidar de lo mucho que sufrís y automáticamente darte la tranquilidad para encontrar el camino a la cura?

No lo sé, pero, bienvenida sea la sabiduría.

Lo que queda es encontrar un club de jazz cercano.


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Milano II

. 1 de mayo de 2011
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Dos checas hermosas. Una cumplía con todos mis preconceptos del fenotipo checo: rubia, de tez clara y ojos celestes, con sonrisa amplia de cachetes rosados. La otra, morocha, mucho mas alta y flaca y sin los cachetes rosados.

Con la rubia hablaba inglés y con la morocha hablábamos en italiano. en pocos minutos pegamos onda con la rubia y nos pusimos a charlar simpáticamente. Pero la morocha puso una cara y entonces pasó lo que todos sabíamos que iba a pasar en una situación así, ellas se aprovecharon de su ventaja numérico-lingüística. Mis comunicaciones eran traducidas en ambos idiomas, pero entre ellas, hablaban en checo y yo no entendía ni media palabra.

Llegó un momento en el que yo no podía soportar tal maltrato y decidí dejarlas solas en su humorada. Seguramente había mucha gente copada por conocer en Milano, y ellas estarían nuevamente en el hostel. El conserje de la mañana, resultó ser argentino. Estaba pendiente de mi comentario acerca de las checas, pero lo tuve que decepcionar sin anestesia. Un pibe copado y simpático, fachero. Estudia arquitectura y diseño en Milán, en un intercambio con la FADU. Pobre de los milaneses que vayan a Buenos Aires, pienso.

En el lobby había tres jóvenes chinas que no paraban de cuchichear vaya a saber uno que cosa. Después de lo que pudimos interpretar como una discusión, una de ellas se quedó charlando amigablemente con nosotros. Les habían robado en la estación de trenes. Tenían que reducir su estadía y discutían la manera de ahorrar. Incluso planeaban viajar gratis en el Intercity. De repente me parecieron bastante argentinas...

Luego de un breve rato, saludo cortésmente y me voy caminando. Ya desde temprano, nevaba. A medida que se sucedían las horas, la nieve se fue transformando, cada vez más fina hasta llegar a esa molesta y fría garúa, tan típica en Buenos Aires. La nieve de las veredas se comenzó a derretir, y el peligro de resbalar era importante.
La gente en Milán me sorprendió, y no fue una grata sorpresa. De repente me sentía en medio de una pasarela, todos vestidos con marcas caras, hablando todos al mismo tiempo por celular sin manos, una locura. Incluso caminaban como en una pasarela. Vista al frente, paso firme y desinteresado. Bastánte incómodo.

Intenté no prestar ateción a la situación y me dediqué a ver los edificios. Otra decepción. La mayoría de la arquitectura era moderna, edificios cuadrados y sin esas fachadas típicamente europeas. Con ese humor cabizbajo, llego a la plaza del Duomo. Imponente. Imponente el Duomo e imponente la galería Vittorio Emannuelle.

Varias veces resbalé y estuve a punto de irme con toda mi humanidad al piso, las baldosas (¿de mármol?) eran demasiado resbalosas. No voy a detenerme en describir las maravillas arquitectónicas y esculturales del duomo, ni de la galería del Novecento... simplemente decir que son únicas e imperdibles.

Luego de varios intentos de establecer diálogos con gente local, que decía no entender mi italiano, llegué a la siguiente conclusión: Si querés reconocer a un forastero en Milán, sonreí; si te responde la sonrisa, no es milanés.

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Acá había un post: Milano II

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Dále Blogger, borráme mi segundo día en Milán. Si total, tipearlo todo de nuevo no me molesta para nada...

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Milano

. 28 de abril de 2011
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Cuando me quedé solo en Piacenza, aproveché para recorrer gran parte de sus numerosas iglesias, sus plazas y embeberme en esas callecitas de piedra, con olor a hollín y a tabaco. Caminé todo el día con la sonrisa que me remontaba cual barrilete. Los copos de nieve de la tarde caían alegremente, despacio, como bailando. En el bar, un rato antes de partir a la estación de trenes, calor de leña, un poco de música como compañía, algo para comer y prosecco para unir. Felicidad.

El tren partió puntualmente, creo que no quedaban asientos disponibles. Me acomodo y en unos momentos me encontraba descubriendo el camino nuevamente. Dejaba atrás lo único que conocía de Italia, una ciudad acogedora y tranquila, para acercarme a una ciudad enorme, cosmopolita y bulliciosa. ¿Será acertado el cambio? Claro que sí, esa era mi decisión.

Milano asomaba de entre los edificios, canchas cubiertas con unas lonas extrañas y un poco de humo de fábricas. Las primeras estaciones, no eran buenos augurios, un poco de descuido, graffitis, nada que una estación del Sarmiento en Baires no pudiera ofrecer... Me sorprende un poco, incluso me hace dudar.

La estación central es otra historia. Enorme. Mármoles y escaleras infinitas. Un árbol de navidad que se elevaba nosécuantos metros, lleno de luces. Y gente, mucha gente. Crucé la terminal y pregunté por un tranvía que me dejaba en Porta Vittoria, había reservado vía web en un hostel justo del otro lado de la ciudad. A mi arribo me encuentro con que el lugar estaba completamente cerrado, y a diferencia del resto de Milano, casi no había movimiento de gente. Busqué un teléfono público y llamé. Nadie contesta. Sentí un poco de temor, pero decidí que caminando hacia el centro iba a encontrar algún otro hostel que me alojara...

Ciertamente el nombre Diablo no era muy atrayente y que el cartelito fuera casi imperceptible, sumaba a mi escepticismo. Pero ya era tarde, seguía nevando y tenía que descansar un poco. Pensé que no tenía sentido ser prejuicioso y toqué timbre.
No me había percatado de lo difícil que me resultaba establecer un diálogo coherente sin la ayuda de mis manos. Por suerte el encargado se apiadó de mi y me dejó pasar, aún con nuestra escasa comunicación. Ya en el lobby nos comunicamos mejor, Davide, italiano, era el encargado esa noche.

Tenía sueño, la habitación era cómoda y cálida. Cené algo en una piadinería cercana al hostel y para la medianoche ya estaba preparándome para dormir cuando dos hermosas checas cruzaron el umbral de la habitación. Simpáticamente nos saludamos y mis ratones empezaron a cruzar por los aires cuando deciden compartir una cama de dos plazas.

Verlas dormir haciendo cucharita, eso sí que era un espectáculo. Por suerte, una de ellas pensaba que yo era lindo. ¡Que linda forma de comenzar la segunda semana!



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Ignórame

. 19 de abril de 2011
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Pasa por alto todas las veces que amaneciste con mi sonrisa,
borra de tu agenda las fechas que me diste y las que yo mismo he creado,
desdátame.

Arránca de raíz los recuerdos de bonitos momentos,
inúndalos de agravios y comentarios hirientes,
desanímame.

Cuéntame mi historia con mentiras e incongruencias,
narra momentos inciertos y acúsame de tus equívocos,
falsifícame.

Desánda tus pasos y oblígame a caminar sin tu compañia,
agrede mis acercamientos e insúltame también cuando me alejo,
abandóname.

O simplemente ignórame,
deja que vuele lejos de tu mirada,
aún cuando la necesite.

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Cumpleaños feliz

. 9 de abril de 2011
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Bien, amanece.

Hace un tiempo que las cosas tienen otro color y destellos de esperanza.
Las cosas, ¿o yo?

Quizá es tiempo de reconocer que hice cambios que han trascendido en el tiempo, en mi tiempo, claro. No sólo arrugas y canas...

He tenido algunos golpes, algunas caídas... experiencias buenas y malas, pero que han dejado enseñanzas, abierto puertas, personas y me han permitido conocer y conocerme.

Felicidades, eso mismo.



La luz de la mañana trae colores nuevos,
las nubes bajas se escurren entre los cerros verdes de las yungas.
Las brisas y los arroyos cantan todos los nombres,
bajan trayendo experiencias y esperanzas.
Las hojas caen y flotan en ellos,
son barcos que parten en busca de nuevos puertos.

Las esperanzas puestas en el horizonte,
la mochila liviana, pero bien equipada.
Zapatos cómodos y las ganas de seguir adelante,
seguir viviendo este hermoso viaje.

Estrellas, lunas y corazones esperan por todos partes,
al encuentro fortuito de nuestro destino.
Las sonrisas están a flor de piel,
las ganas y la emoción siempre disponibles.
Cantando voy sonriendo,
sonriendo voy caminando.

Un año mas, un regalo.






(...)



Dia 2

. 23 de marzo de 2011
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8 de la mañana. "Vamos Kai, arriba, que no llegamos."

Y desde ese momento, y hasta que Ezequiel, Valentina y yo, nos sentamos en el bar a fumar a las 11 de la noche del sábado después del casamiento, no paramos nunca.

Nos divertimos mucho, corrimos y solucionamos. También bebimos y comimos rico. Charlamos y vivimos como si no hubiera pasado mas que unas semanas desde la última vez que nos vimos. Y como si conociera a Valentina desde hacía años. Valentina, es una de esas personas especiales, de esas que amás al instante de conocer. El poco tiempo que tengo de verlos juntos, es verlos felices y unidos.

Los dos están a mil por los preparativos. Intento molestar lo menos posible y ayudar lo mas que puedo. Piacenza es bella, se ve desde el auto... je, no paramos, salvo que sea necesario.

También conocí a los amigos de Eze, cenamos todos juntos en la casa de Beppe y Toppina. Unos genios. Por la tarde de mi primer día en Italia, me di cuenta que estaba nervioso por conocerlos, estaba nervioso por este encuentro. Tenía miedo de no caerles bien a los que bancaron a Eze todo este tiempo lejos de casa, en realidad hasta que Piacenza se convirtiera en su casa.

Ese miércoles, antes de la cena, conozco a Eugenio, el calabrés de ese grupo de amigos. Se nos une en la búsqueda de unas lámparas para el nuevo departamento. Charlamos sin parar, muy amigablemente. Aunque no le gustó que mi familia fuera de Salerno, me invitó a parar en su casa a mi vuelta de Sicilia. A menos de dos horas de conocerlo. Este tipo es genial.

Nevaba intensamente, de a poco la ciudad se iba cubriendo de esos copos blancos, cuando la noche cayó, cerca de las 4 de la tarde, hacía mucho frío y ya no pude pensar en ponerme nervioso por el encuentro. Los anfitriones nos prepararon una cena de lujo. Fiambres, quesos, panes tradicionales acompañados con vinos espectaculares. Después tartas y pizza. La cena transcurría genial, yo escuchaba mas de lo que intervenía, me era un poco complicado entenderlos hablando tan rápido y al mismo tiempo, pero me desenvolví bastante bien.

Cuando yo creía que la cena estaba terminando, aparece Toppina con una enorme fuente de lasagna. Mi cara de sorpresa fue importante. Pero esa lasagna tenía muy buena pinta y yo, yo no podía despreciar el esfuerzo.

En el comedor, no pararon las risas y los chistes. El segundo día, día de amigos.








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Bosquecito de Bambúes

. 6 de marzo de 2011
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Bót. Colección de especies bambusoides. Se encuentra en el Jardín Botánico de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
Arg.;fam. (nostalgia): Dícese del lugar en el que se llueve cada vez que la congoja me alcanza.


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. 24 de febrero de 2011
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El viaje hasta Piacenza parecía no tener fin. Los últimos kilómetros, hundidos en la noche oscura, rodeados de esa neblina fría y con los vidrios del tren escarchados, semejaban esas historias de ciencia ficción en las que los personajes quedan atrapados en un vórtice por unos segundos que para ellos parecen semanas enteras.

Las estaciones seguían ocurriendo, los pasajeros seguían bajando y yo, esperaba. Estaba muy agotado como para poder seguir dialogando en otro idioma, ni siquiera hubiera podido hablar en español, por lo que mis comunicaciones con la agradable pareja de calabreses eran esporádicas, cordiales, pero esporádicas.

Piacenza. Mis compañeros de camarote me confirman que es la próxima estación. Impaciente y ansioso, comienzo a abrigarme y bajo mi valija. Los saludo afectuosamente, deseándoles un buen viaje y me despido. Las ruedas de mi valija se habían roto en el aeropuerto de Roma. Simplemente la arrastro por todo el vagón. No tenía fuerzas para cargarla.

Al bajar del tren, siento el frío del aire golpear contra mi ser. El andén solitario, oscuro y sin los lujos de Roma, me desorienta. Hacia ambos lados busco a mi amigo, pero como era de esperarse, no estaba. Había quedado en llamar a Ezequiel desde Roma, antes de subir al tren, pero cada vez que lo intenté se encontraba ocupado. Mi plan era llamarlo desde la estación de Piacenza, y de no ser posible comunicarme, conseguirme algún medio de transporte hasta su departamento.

Ubico la salida y camino hacia ella, cuando de repente, y como ocurre en las novelas mas cliché que recuerdo, se deslizan las puertas lentamente y en cámara aún mas lenta, aparece Ezequiel con una sonrisa de oreja a oreja. Felices.

A los cinco minutos de saludos y abrazos, me dice que había encontrado llamadas perdidas en el célu; y asumiendo que la última había sido justo antes de subir al tren en Roma, estimó que estaría llegando en ese momento. Científicos, cómo no quererlos.

Cenamos pizza, organizamos la jornada siguiente y charlamos hasta que nos ganó el sueño.

Faltan 4 días.

Mi amigo se casa el sábado.


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Día 1

. 10 de febrero de 2011
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El viaje ha concluído. Hace unos días he vuelto a la Buenos Aires que me había visto partir sabiendo que regresaría. Intentaré volcar mi diario resumido sin ser aburrido pero, ciertamente, será sólo un intento.





Primero, el vuelo merece unas menciones especiales. Viajábamos un día 13, a las 13:30 horas y con 13 minutos de demora, despegó el avión. Y yo, acomodado en el asiento 13C. Muy loco. Éramos poco mas de 60 personas en un Airbus enorme. Supongo que las supersticiones son mas fuertes de lo que uno puede imaginarse. Prácticamente un tercio de la capacidad del avión, todos pudimos acostarnos en varios asientos e intentar dormir mas cómodos, y jamás hubo que esperar para el baño. Un desperdicio de espacio y gas-oil.

Era mi primera vez en un avión. De por sí, 13 horas de vuelo son mas que un bautismo (si, 13). Y vivenciar una tormenta sobre el océano Atlántico, no parece ser lo mas aconsejable para esos momentos. Si bien la sensación era como estar viajando en el 247 por Av. Pasco, no es lo mismo estar mas cerca de la estratósfera que del suelo.

La llegada a Madrid es con miedo. A pesar de tener todos los papeles al día y cumplir con todos los requisitos (chequeados varias veces), uno tiene miedo. ¿Infundado? No lo sé.
La palpación policial fue exhaustiva. Excesiva. En algún momento se me escapó un muy sutil: "como mínimo, un mimo en la oreja..." No sé si lo escuchó, pero me miró y me dijo: "ánda". Y me fuí, acelerando el paso, por las dudas.
Cruzando toda la enormidad de la terminal de Barajas, estaba la puerta del segundo avión de mi primer jornada como extranjero.

Desde el momento en que el capitán aseguró que estábamos sobrevolando suelo Italiano, me emocioné. Podía mirar por la ventanilla, a nuestra izquierda, la costa italiana. ¿Mencioné que en este vuelo también me tocó el asiento 13?

Roma. No se distinguía muy especial desde el cielo, aunque se distinguía. Fantaseaba con poder ver el Coliseo desde el aire, pero no. Aterrizar no es tan movilizante como despegar, es mas, no me pareció siquiera divertido. Pero lo hacemos correctamente. Descendemos con tranquilidad, con un nivel de desorden aceptable. Consigo mi valija sin problemas, y algunas sonrisas después y sin consultar a nadie encuentro el tren que va desde el aeropuerto hasta el centro.

Llegado a Roma Termini, surge la idea de dar una vuelta aún con la valija y procedo a abortarla cuando escucho policías, bomberos y veo correr manifestantes con banderas rojas. Si, parecía Buenos Aires. ¿Me habré equivocado de vuelo en Barajas? ¿Me deportaron y no me enteré? No, una protesta contra Berlusconi; después me enteraré con mas detalle de los desmanes. En fin, de regreso a la estación y a sacar pasaje a Piacenza.

Encontré el andén y el tren en la bastante grande estación de Roma e incluso pude comer algo. Sólo tenía que esperar la partida. Mi desempeño antes del viaje fue todo un suceso. Ya, el primer día y me asombra lo bien que me ubico y me manejo por un país completamente extraño. Soy bastante ególatra, claro. Pero por lo menos no tengo ataques de grandeza. Me contento con no perder el tren en mi primer día y almorzar un panini. Genial, mi gran ego es humilde.

Viajar en camarote es mucho mas divertido de lo que parece. Piacenza queda unas ciudades antes de Milano, por lo que el viaje asegura ser largo. Los 3 bebés que viajaron desde Buenos Aires se habían turnado estratégicamente para poder molestar exactamente todo el vuelo. Por lo cual, en algún momento después de las 3 de la tarde, me libré a mi necesidad de dormir.

Me desperté de un sobresalto. Que anochezca a las 5 de la tarde, no ayudó para ubicarme en el espacio-tiempo italiano y mucho menos a bordo de un tren. La pareja de calabreses que oficiaban de mis compañeros de viaje, supieron decirme nuestra ubicación y el horario. La charla no se hizo esperar, no todos los días se viaja con un argentino (¿somos tan pintorescos?). Luego de las preguntas, que mas tarde serían repetidas por todos los italianos a los que me presentara, comenzó un diálogo ameno aunque algo entrecortado por situaciones propias del viaje.

Eran periodistas, o al menos él lo era. Ella, su mujer, era editora. Jubilados ambos, viajaban a Milano a cumplir con algunos trámites legales. Aunque también médicos. Me cuesta seguirlos cuando hablan, lo hacen muy rápido. Así y todo, se les nota que hacen un esfuerzo para hablarme claro y pausado, comparando cuando hablaban entre ellos. Momentos en los que me parecían que hablaban un idioma completamente distinto.

Entrado el horario del tercer almuerzo (mi estómago tampoco colaboraba con la ubicación gastrónomo-temporal) la mujer, me ofrece unas bombas de papa, envueltas en masa de pan y rellenas con carne y queso. A pesar de que mi estómago crujía desesperado y mis glándulas salivales no paraban de dar señales de vida, rechacé la gentil oferta, claramente esperando que la señora insistiera. Cosa que nunca hizo.

Ya no podía siquiera pensar en dormir. Lo único que podía hacer era relajarme y esperar. Piacenza estaba mas cerca.

(...)

Sin palabras 2011

. 11 de enero de 2011
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Estoy en Italia hace un mes.

Hoy, en Roma.


Esta sì que es una historia espectacular.

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Tormenta de verano

. 4 de diciembre de 2010
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Hace un tiempo alguien me dijo que le gustaría poder ver como era yo a los 20 años. Contesté que en ese entonces yo era un boludo, aunque claro, no tan boludo como lo soy hoy. Era más bien tímido y algo retraído. ¿Retrasado? Puede ser.

Ayer estaba caminando por las calles de Almagro y recordé esa charla. Y mientras sentía llegar el fresco ventarrón, húmedo antecesor a la tormenta, volví a escaparme en uno de esos flashbacks en los que el cerebro parece abrirse paso entre todos los recuerdos y traerlos tan límpidos y vívidos como si estuvieran ocurriendo en ese instante.

Recordé mis tardes y mis noches leyendo y escribiendo. Me recordé sentado en el piso, usando la cama de respaldo mientras leía una novela de Dick Frances. Luego me vi sentado tipeando, con los ojos algo desorbitados.

Hubo una época en la que solía pasarme horas escribiendo frente a la computadora. Había empezado a escribir mi propia novela y estaba tan entusiasmado y abstraído en la tarea que podía saltearme cenas y desayunos. Para el final del verano del 2001, había escrito poco mas de 100 páginas de una historia que tenía comienzo, nudo y desenlace. 100 páginas, en Verdana 11 a simple espacio. Recuerdo los personajes, Matt, Kathlin y Andy; si, sajones. La historia estaba escrita en inglés.

En ese entonces, mi hermano menor, decidió formatear la computadora sin avisarme. Claro que él tenía sus razones, pero eliminar todo lo que yo había escrito era demasiado castigo. Es un dolor que aún hoy me llega, saberla borrada. Sólo quedaron unas hojas impresas. Había tomado la determinación de llevarle a mi profesora del instituto un capítulo por mes para que lo corrigiera. Esas hojas, con las correcciones es lo único que queda.

Claro que no era una gran novela. El vocabulario y los recursos con los que yo contaba, si bien supongo que eran bastantes, siempre y aún hoy, son limitados y algo viciados. No obstante lo cual, mi primera y única editora, quedó conforme.

Recordé. Recodé la historia y el final. Y entonces el fresco de la tormenta se volvió un calor sofocante.



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Invitación

. 3 de diciembre de 2010
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Una NocheBuena. Nace elOutsider en formato libro. Coro de ángeles: Fenna della Maggiora.

En CasaBrandon - 20:30 hs.

www.eloutsider.wordpress.com

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Insight

. 21 de noviembre de 2010
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Hoy mi hermano aprendió a ver. Pasó sin darnos cuenta. Habíamos almorzado debajo de la glorieta toda florecida, y así sin más dijo: ‘Esa hoja entre las ramas es una mariposa’. No dijo ‘parece’, dijo ‘esa hoja es una mariposa’. Y no se refería a que una mariposa pareciera una hoja; sino al hecho de que una hoja era, en su realidad, una mariposa. Flotando entre las ramas de un rosal, bailando entre las hojas que sí eran hojas. Encontrándose entre la brisa del viento primaveral, con esos hilos plateados de alguna araña descuidada, jugando al juego de todas las mariposas.

Sorprendido, el café de arándanos se escurrió de mis labios. La cara de asombro subió raudamente por mi cuello tieso. Todo el universo cambió sus colores a estridentes magentas y voluminosos cyanes. Los dragones surcaron el cielo como de costumbre, pero en esta oportunidad llevaban canastas de semillas pintadas, y en ellas llevaban las flores que iban soltando en señal de festejo.

Luego de la hoja que era mariposa, llegaron los patos que eran duendes y las libélulas que eran hadas. Las historias de sus viejas hazañas no se hicieron esperar y pudimos compartirlas durante toda la tarde. Al caer la noche, con el último mate, el Universo parecía en calma, y todos supimos que era momento de volver a renovar nuestros votos de niños. Cada cual encontró un lugar cómodo para dormir, esperando que los sueños nos trajeran nuevas historias y nuevos héroes.


(...)

Inestable

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Aprendí a no extrañarte, pero a veces me olvido.
Aprendí a no desearte, pero a veces me acuerdo.
Encontré la manera de no buscarte, pero a veces me encuentro.



(...)

Prefacios

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Las calles de Buenos Aires se pierden en los pasos de los visitantes de otros mundos. En sus perfumes viajan aniñadas las huellas de su pasado infiel sobre el regazo de sus madres, fértiles esgrimas de la historia, doncellas apátridas que consiguieran su cometido de perdurar, anclarse, expandirse, multiplicarse y dividirse. Gestos de desaprobación, de repulsión quizá, se ciernen sobre las huestes de los que surcan las rutas por sobre el cruel asfalto. Ladridos hacinados encuentran eco en pares, faustos ágapes de insultos e inverosímiles discursos despojados de vida.

La quintaesencia de las discordias, la ausencia de esencias, el código abyecto del maniqueísmo político y social. Huir del mal para unirse al bien. Rechazar la realidad para acercarse al esplendor, la genialidad, la fortuna. Ocultarlos en tierras tartáricas. Vomitar sobre la pobreza para asumirse ricos, distintos, elevados. Pisar las cabezas de los arrastrados para subirse al trono de los elegidos. Expandirse hasta el infinito, para abolir lo sucio, lo inculto, lo viejo, lo feo. Revolcar sus cabezas en el barro, destruirlos. Ser distinguido del resto, ser distinto, ser mejor.

Yo el sabio. Yo el rico. Yo el feliz. Yo el justo. Yo el puro. Yo el ídolo. Yo el bueno.


(...)

Fragments (consider revising)

. 30 de agosto de 2010
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She was wearing a bright green dress at the church. Then in the road a black men suit. From one point to the other, there was more than twenty kilometers of distance and there have been less than ten minutes between the incidents. There is no human way to be in these two places at those times. But somehow she did it.

...

I was waiting for him in a bar. The second coffee was also as cold as the first one I've drank. I decided to wait just one more minute. It was not a surprise for me his absence. He usually is too much messed up for a call warning about his agenda modifications. I, always have good excuses for keep on waiting and to keep on trying.

...

Stan asked me out. He is the first man to ask me out since my husband died. I thought that my social life had ended and that I could never be with another man. But something was strongly showing me the fact that I was wrong, life just keeps on. Although, I felt strange when choosing the right clothes and matching the purse with those high heel shoes. My hair was a problem. I was decided to go out, but not to be at the hairdresser, I was not prepared to be the last news of the town.

(tries)

Pasado pluscuamperfecto

. 29 de agosto de 2010
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Hubo un tiempo en el que perderse, era encontrarse en tu mirada.

(...)

9 de Agosto

. 9 de agosto de 2010
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Estallidos.

Vómitos.

En el recuerdo, vómitos ajenos, a cualquier hora e intempestivos, sin sentido aparente para mí y destrozos varios en las neuronas mas cercanas al corazón. Y ni hablar del corazón.

Hoy el vómito fue mio. Y ahora siento lo que se siente vomitar. El desahogo que no es tal. La garganta ardida de tantas palabras juntas que se colisionan en el aire, estallando y aturdiendo a su paso. Palabras que nunca sabremos si llegan a destino como sonaban en la cabeza. Palabras que lastiman cuando salen y lastiman cuando vuelven a escucharse en el eco.

El vómito y el recuerdo de lo que es ser vomitado. Ser embestido por una situación inesperada, impensada y de incalculable tenor sentimental. No por inconmensurable, sino por no poder medirse con epítetos o reglas gramaticales. Sentirse vomitado, es sentirse abandonado debajo de una catarata de asuntos no resueltos, de situaciones ajenas y extrañas.

Por eso también siento culpa por haber vomitado. Culpa por haber generado una situación que varias veces odié sufrir. Culpa por haber dado motivos fundados a móviles infundados. O viceversa.

Pero sobre todo, culpa por haber dañado a un ser amado.

Dolor.


Espasmos.


Vómitos.


(Perdón)

Un final

. 8 de agosto de 2010
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Las velas de los barcos escapan al océano. Los pañuelos revolotean sin descanso y las mujeres bailan en ronda. Las olas apenas mecen a los navíos, no se comparan con las tormentas que atavesaron meses atrás.

Los marinos hacen un último esfuerzo y preparan la cubierta para la llegada a puerto. Todos los morrales están listos para ser devueltos a casa. De entre los gritos con órdenes y anuncios, se pueden distinguir canciones de felicidad y de esperanza.

Sin embargo un par de bocas se vuelven melancólicas por el final del viaje. A pesar de los esfuerzos por disimularlo, esperan que el viaje no termine nunca. Todo el cuerpo los engaña, necesitan llegar a casa para descansar, encontrarse con sus seres queridos, pero esperan no tener que bajar nunca a ese muelle. En ese viaje se encontraron y se compartieron como nunca. No quieren que termine así.

Los suspiros nunca llegan a destino y, entre las órdenes y las tareas, se perdieron. La muchedumbre copó todos los puestos, la fiesta no daba lugar a nuevos encuentros.

A medida que los barcos avanzan, las mujeres gritan de contento y bailan cada vez mas alegres. Las polleras y los pañuelos multicolores parecen estrellas fugaces rozando el suelo...

(...)

Barrenador de libros

. 7 de agosto de 2010
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: Biol. Larva de polilla literaria, que se alimenta de libros. Culta, porque lee lo que ingiere.


...
Libros arrumbados. Biblioteca descuidada. Libros,
no sopas de palabras...

Hace un tiempo caí en la cuenta del número de libros que se habían acumulado en mi mesa de noche. Mas de diez. Me pone algo triste no poder seguirles el paso a esas historias. El devenir de las actividades no me dejan tiempo ni fuerzas para atreverme, como cuando era niño, a soltar las amarras de la realidad y fundirme entre las páginas hasta que uno de los dos dijera basta.

También me percaté de la variedad. No voy a nombrar los autores, para hacerme el interesante. Van desde la filosofía al humor, pasando por novelas y prosa, hay ficciones y crónicas, agronómicos, y claro, no falta alguno de cocina.

Recordé que hace unos años tenía la costumbre de postear esta cadena, y reflotar alguna frase de esos libros cercanos, así que vuelvo a proponerles el juego. No hace falta que posteen la respuesta.

Como siempre no los obligo a seguir la cadena, sigo sin prometerles buenaventura o desgracias.


Las instrucciones son las siguientes:

1.- Tomen el libro mas cercano. ¡¡AL AZAR!!

2.- Busquen la página 123 del libro (si no tiene 123 páginas, cambien de libro o tomen una hoja cualquiera)

3.- En esa página ubiquen la 5º frase (si, la 5ta oración) y transcriban las siguientes 3 frases. (O hasta donde crean conveniente)



Estiro mi brazo y encuentro en mi mesa de noche "El Peregrino", de Paulo Coelho



[ ... ] "Subimos una pequeña elevación y, cuando llegamos arriba, pude ver la torre principal de la iglesia de Santo Domingo de la Calzada. La visión me animó; empecé a soñar con las comodidades y la magia del Parador Nacional. Por lo que había leído, el predio había sido construído por el propio santo para albergar a los peregrinos. Cierta noche, había pernoctado ahí el propio san Francisco De Asís, en su caminata a Compostela. Todo aquello me llenaba de excitación."




(...)

Ruined

. 6 de agosto de 2010
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Lo arruino.

En un segundo perdí la concentración, todo mi buen humor y mis buenas intenciones se esfumaron. Desapareció todo lo que me protegía y me sentí desnudo, sólo y con frío.

Tras días de ocultar la tristeza por miedo a la distancia y a la soledad, la realidad me retuerce la neurona y me pierdo en mi propia nube de humo. Como turco en la neblina. Como vendehumos en el smog.

Intensas ráfagas de desesperación y desconcierto surcan los cielos. La certeza del desamparo y la falta de un mimo del destino se sienten gestarse en el interior del envase.

Y el destino.

Y el destiempo.


(...)

Vende humos

. 5 de julio de 2010
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- Oia... ¿Y ese poema?

- Ah, no sé...

- Es bello, movilizante e incluso algo intrigante. No tiene título...

- Hum... No recuerdo bien... Creo que es del año 91. Yo ya escribía en el 91. Vos estabas por tener tu primer hijo. ¿Te das cuenta?

- Si. Terrible, como pasa el tiempo. Parece que fue ayer que me dijo que iba a ser papá, pero ayer... ayer lo dejé en la casa de un amigo, y se quedó a dormir ahí...

- Está grande Evaristito.

- Si. Está grande. Ya está en 3° grado...

- ¿Y ya está tirando sus primeras bocanaditas de humo?

-
Si, tenés que verlo... es... es un genio. Todavía parece el vapor en los días de mucho frío... pero sé que va a ser un grande en el arte de vender humo.
(suspiro)
Él va a dominar el humo de colores desde chico, yo le voy a enseñar... lo que a mi me llevó 28 años... él lo va a tener antes de su barmitzva.

- ¿Barmitzvá? Pensé que eras Adventista...

- Si claro, pero también somos Judíos.

- ¡No podés tener mas de una religión!

- ¿Cómo que no? Todo el mundo sabe que los vende humos no tenemos varias religiones, las tenemos todas...

- ¿Mormón también?

- Si, claro. Incluso somos ateos. Tenemos un don especial para las religiones. Pero nada de religión antes de tiempo, primero tiene que fortalecer su arte. Tiene inventiva y creatividad. Y esos ojos azules, le van a ser de gran utilidad.

- Hay ese
Evaristito... Mirá, que no me llegue a enamorar de tu hijo...

- ¡Mujer!
Tiene 9 años, for God sake!

-
Pero en 10 años tendrá 19... Y yo, yo seguiré siendo mujer.


(...)

Claves

. 1 de julio de 2010
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A veces en el cielo se pueden encontrar esferas que no pertenecen a nada conocido. En esos momentos uno siempre se conforma creyendo que lo que está viendo tiene una explicación científica y lógica, normal. La tranquilidad de encontrarnos en un universo predecible, conocido y de parametros normales, nos estructura y nos sociega. La verdad, la libertad y la alegría, a veces son ficciones creadas para calmarnos y reprimirnos. ¿Qué buscamos? ¿Qué hacemos para conseguirlo? ¿Cuánto amor ponemos en ello?
Escapémos a la ficción en la realidad. Esa es una de las claves.

(...)

Excusas

. 23 de junio de 2010
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Eso, me hacen falta excusas. Ya mismo salgo a buscarlas, como quien cosecha trufas en alguna sierra del Abruzzo, un valle de la Provence o la Toscana. Simples excusas, con algo de olor a tierra mojada, musgo y un poco de humo. Humo, ese artificio antropomorfo que supe vender desde la infancia.
Infancia con maderas maduras ardiendo bajo la superficie de una piel joven e inexperta. Aún antes de tiempo.


Ahora, ese arte que supe dominar, debe de volver a surgir como una herramienta de defensa. Ficciones. Mitos. Fábulas. Ucronías. Y todas las variantes que este bello, pero deliberadamente cruel arte lingüístico pueda soportar.


Y esto lo digo ahora porque después, seguramente no va a haber tiempo de decirlo: perdón, อโหสิ, sorry, pardon, praštanje, mi scusi, 실례, 对不起, Entschuldigen Sie, desculpe.



{Imagen robada hace un tiempo, no recuerdo su autoría. Perdón.}

(...)

Sábado

. 20 de junio de 2010
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Un día como el de ayer, rodeado de Pinas -porque cada uno de nosotros es un poco Pina, y todos juntos formamos un MetaPina- necesitaba terminar con Mariano Otero, sacándome sonrisas y lágrimas.

Uff, Espíritu, mi favorito.-

(...)

Source

. 13 de junio de 2010
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¿Cuál es la fuente de nuestro movimiento? ¿Dónde se encuentra el centro de nuestro universo?


Caminar al costado del camino puede sonar trillado, encontrarse, buscarse, también.

Volverse a unir. Reunirse, re-unirse. Volverse a ligar. Re-ligar, religión.
Lo que hacemos con nuestras vidas es religión también.

Un día me dijeron, dejá de buscarte, dejá de gastar energía en eso, en su lugar creáte. Hoy quiero formatearme. Empezar de cero.




C:\\>Format Kaitos:


(...)

Escapada

. 9 de junio de 2010
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(...)

Bicentenario

. 25 de mayo de 2010
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La canción es urgente,

Es un río creciendo,

una flecha en el aire,

es amor combatiendo.

Quiero dártela ahora

que es la hora del fuego,

que es la hora del grito

que es la hora del pueblo.

Que nos una amorosa,

que nos pegue en el pecho,

que sigamos cantando

no podrán detenernos.


Que tu voz la levante,

que la suelte en el viento,

y que suene a victoria

cuando rompa el silencio.


La canción es simiente,

es de barro y de cielo,

es semilla y espiga,

es futuro y recuerdo.

La canción es urgente,

viene y va compartiendo

con dolor y alegría

el mismísimo sueño.

Quiero dártela ahora

con las ganas que tengo

en el nombre de todos

los que no se rindieron.


Que tu voz la levante,

Que la suelte en el viento,

Y que suene a victoria

Cuando rompa el silencio.


La canción es urgente - Teresa Parodi
(Mercedes Sosa, Liliana Herrero, Teresa Parodi; en el Salón Blanco, 2007)



(Que tu voz la levante
que la suelte en el viento
y que suene a Victoria
cuando rompa el silencio.)


Breve tratado de indias

. 16 de mayo de 2010
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Como dos gotas que rodaban por la misma mejilla, nuestros cuerpos cayeron en el mismo sentido, colisionando al llegar al piso y fundiéndonos en una sola gota.

En ese momento fuimos un mar cálido del caribe. Con oleajes y mareas. Resurgiendo en las rompientes nuestros suspiros hechos espuma. El sonido de las olas todo lo llenaba, con momentos de ritmos acompasados y luego síncopas que traían a los nuevos ritmos.

Maldito piso helado, se lo oía resquebrajar debajo de nuestros cuerpos ardientes. Pero era tal el frío del suelo, que la temperatura llegó a ceros inesperados hacía milésimas de segundo atrás.

Su cuerpo, ahora separado del mío, se sentía extraño en el envase. Se notaba en la cara con señas perdidas y en la respiración aletargada.

Extraño el verano. Con sus arrebatos. Con sus pasiones.


(...)

Historial II

. 9 de mayo de 2010
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>vos sos feliz?

>a veces

>ayer fui feliz bastante

>hoy mientras escribía también, en este momento también

>no es difícil si lo intentas... lenon

>es q es difícil de explicar.. da para una larga charla.. pero mi felicidad tiene tanto q ver nada más q conmigo, q (casi) ninguna situación logra desmoronarla... me siento íntegra... hasta en este preciso instante, con todo este gran montón de quilombos...

>Aunque es verdad, se es feliz de a ratos

(...)

Historial

.
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Zoom>

>Sí, lo sé... pero son heavys... son mis nuevos archienemigos

>green lantern puede contra cualquier archienemigo
>jajajajajajajajaja
>Pero perdí el anillo!!! Frodo lo tiró, pero yo lo perdí!!!
>O aún no lo encuentro...

>jajjjj
>Como no tenías suficiente esquizofrenia en la vida real...
>ahora también esquizofrenia de superhéroes!!!

>Eso.. es que uno nunca es suficientemente complicado,
>aparentemente...


...


(te extraño tanto)

Siéntome

.
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Perplejo.

Defínome: sorpresa, desconcierto, asombro.-




(Aún cuando los eventos ocurren siguiendo los conceptos de la física de partículas, sorprende la dicotómica respuesta de algunas variables. Lo contradictorio de los eventos, de los discursos. ¿Y la verdad? ¿De quién? ¿De quién? ¿De quién?

Las luces en el anfiteatro hoy no son tan hermosas y potentes. Parece que no, no iluminan todo el espectro. Hay densas sombras. Hay escondites a cielo abierto. El autoengaño. El no puedo. El no sé. El no me dijeron.

No, nunca.

Espantapájaros que descienden de los cielos raudamente. Las palabras que son ficciones. Las ficciones que se hacen realidad.)

De hace un tiempo atrás

. 2 de mayo de 2010
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"Lo que pasa con vos es que cuando se te acercan de verdad, se dan cuenta que no te pueden o no te quieren querer por un rato, te quieren para toda la vida y eso a veces asusta. No me atrevo a decir que te necesiten... pero hay algo, no sé que es pero que si, hacés que te quieran, quizá... demasiado."

Me lo dijo así, casi sin rodeos. En su momento me llegó. Pero hoy me mata pensar que sea así.

(...)

Mensaje

.
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TRANSFORMACIÓN

Lo que se necesita mejorar no es el Universo, sino su modo de mirarlo.
Lama Dirhavansa


En alguna época de nuestra vida hemos dicho cosas tales como: "La vida es injusta... Fui víctima de la codicia de mis propios hermanos... Mis compañeros de trabajo eran insoportables" . Actitudes que, de manera sutil, culpabilizan al mundo de los propios infortunios, queriendo ignorar que todos los seres humanos nos sentamos en la mesa de la existencia con unas cartas en la mano y un conjunto de reglas.

Con el tiempo aprendemos a considerar que el mundo es como es, y cualquier juicio condenatorio que no asuma nuestra responsabilidad e ignore la parcela de misterio de lo global, no deja de señalar una posición incompleta y superficial. Cuando uno piensa que "los demás son injustos" no adelanta nada, ya que no sólo refuerza la incompetencia de su programa mental, sino que también prolonga el problema. Uno bien sabe que Si no le gusta lo que recibe, conviene que preste atención a lo que emite. En este sentido, alguien definió la locura como el hecho de pretender que las cosas vayan de otro modo, sin que por lo menos, uno mismo modifique su programa y actúe de otra forma.

El mundo que se percibe "ahí fuera" se conforma en nuestra mente. Y como bien sabemos, dicha realidad cambia dependiendo del estado de ánimo desde el que se percibe. Las experiencias de dolor, frustración y desencanto, sólo son útiles cuando están acompañadas de acción y ajustes de actitud, ya que lo que funciona, no es el cambiar el mundo, sino modificar la relación que tenemos con él. Algo que se logra ajustando la interpretació n y el posicionamiento que nuestra mente hace del mismo.

Nuestra mente tiene la facultad de hacer crecer aquello en lo que enfoca la mirada. Si uno enfoca su atención en las ventajas de lo acontecido, por doloroso que el suceso haya sido, las ventajas aparecerán en nuestra mente en virtud de la Ley del enfoque que todo lo aumenta. No pensemos que, de esta forma, uno se engaña con una visión positivista prefabricada que en nada se acerca a la "realidad". La llamada realidad se conforma en el interior del cerebro y es más maleable y subjetiva de lo que parece.

Nuestra forma de mirar el mundo depende del programa de interpretació n que nuestra mente seleccione y cultive. Los hechos son neutros. Es nuestra interpretación de los mismos la que los convierte en benditos o malditos. Si uno se hace competente en la utilización de un buen programa de interpretació n y aprende a enfocar las ventajas integrales que trae lo que sucede, experimentará no sólo una mayor concordia, sino también una sostenida expansión de consciencia con todas las ventajas emocionales de alegría y poder que ello conlleva.

Si cambiamos la visión negativa del mundo, no sólo viviremos otras experiencias derivadas de este nuevo programa, sino que además nos sorprenderá comprobar como el mundo "de verdad" cambia. En realidad, el mejor favor que le podemos hacer a este planeta y a las personas que nos rodean es "pensarlas bien". Es decir, pensarlas capaces de aprender y de transformarse.

La visión que ejercemos del mundo tiene un poder creador, similar al que experimentamos en nuestra actividad onírica. Si cambiamos el pensamiento, también cambia el escenario que uno sueña. Algo parecido sucede en el estado de vigilia despierta. El mundo depende de uno mismo, de lo que se opte interpretar entre las infinitas posibilidades de mirada. En realidad, el arte de vivir es el arte de enfocar e interpretar.

Jose Maria Doria, "Inteligencia del alma"

(...)

De un instante de estos

. 29 de abril de 2010
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Basta es la palabra que se me viene a la cabeza con menos sutilezas que un elefante paseando en un bazar.

Mi estado de ánimo cambia mas que las formas de las nubes en un día de viento. No llego a estabilizarme en ningún punto entre el desarraigo y la cotidianeidad. Entre la autarquía y la anarquía. Entre vos y yo.

Extraño afectos varios. Hombres y mujeres que nadan en el universo de las variables. Extraño ser yo en vos. Extraño la mirada de mis ojos en otros ojos. Extraño mi ser plural.

Estoy triste. En el fondo, en la base de todo lo que me pasa, sigo triste.

Necesito que alguien tire del cordel, alguien que haga que el barrilete se eleve por el aire. Necesito confiar. Necesito creer en mi y en mi yo en alguien mas.

Basta.



Todo lo que diga esta demás.
Las luces siempre encienden en el alba,
Y cuando me pierdo en la ciudad.
Vos ya sabes comprender,
Es solo un rato no mas,
Tendría que llorar
O salir a matar.
Te vi, te vi, te vi.
Yo no buscaba nada y te vi...

(un vestido y un amor, fito paez)



(...)

De un día de estos

. 26 de abril de 2010
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Parecía una tarde normal, pero no lo era para todos. Algo no estaba bien. Los jóvenes habían entrado mas o menos al mismo tiempo que suelen hacerlo y las cosas se desarrollaban con la usual dinámica de los últimos días. Los silencios, las preguntas y las mismas miradas de siempre. Ese día luego de una hora de habitualidades, sucedió lo que nunca había sido siquiera dicho.

Basta. Se terminó. -dijo- Me voy, los dejo. Me equivoqué con ustedes y no están interesados en lo que yo les pueda brindar. Les interesa mas sus propias inquietudes y sus propios métodos de búsqueda; que los conocimientos, las técnicas y las palabras obtenidas con el tiempo, la paciencia y el esfuerzo de otros. Hace una hora que estoy tratando de que me escuchen y lo único que veo es cómo se comunican entre ustedes con sus celulares a las escondidas. Si, los veo. Seré viejo e incluso podrán tildarme de anciano gagá, pero todavía tengo algunas neuronas puestas en lo que me rodea. Y me doy cuenta de lo que sucede, por mas que no sea evidente a simple vista.

Al decir esto, pocos se animaron a levantar la mirada, y los que lo hicieron, lo hacían con vergüenza y pudor. La multitud se sepultó en un silencio inusual. No se oía ni un suspiro. El viejo juntó sus cosas apesadumbrado, y apesadumbrado caminó los metros que lo separaban del mundo exterior. Se apoyó en la gran manija de acero y sin volver la mirada se alejó sin pausas.

Los jóvenes creyeron que una disculpa hubiera llegado tarde, y se quedaron esperando a que la directora les enviara una nueva persona o que cancelara la clase, era lo mismo. Lentamente el murmullo fue increyendo, opacando el ruido de los pasillos.


(...)

Relámpagos

. 19 de abril de 2010
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Y pensar que te asustaban...

(...)

Fact

. 11 de abril de 2010
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Creo que el enamoramiento es como una alergia. Nadie sabe bien por que, pero tu cuerpo reacciona abruptamente ante la presencia de un agente alérgeno... No es algo que puedas esconder, todo el mundo se entera de tu estado, te la pasás estornudando su nombre, respirás mal, entrecortado y tus ojos están vidriosos...

(...)

borrador

. 8 de abril de 2010
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Este año no hay poesías.

El camino recorrido me ha llenado de lágrimas,
el amor que es el amor,
quién es el amor.

El amor,
compartirse desde el corazón sin necesidad,
dar lo que se tiene sin pedir nada a cambio.



Casi treinta años han pasado,
desde la primera vez que lloraste de amor.
A pesar del dolor y las heridas,
de los errores y de los equívocos,
de los miedos y las debilidades,
amor.




Nadie en la tierra tiene la llave de todos los corazones.
Pero tus llaves,
úsalas todas.
Abre tu corazón
y ama,
a cada uno de los que han abierto su pecho frente a tus ojos.

Enamorarse no es amar.
Eso es inequívoco.
Pero amar y enamorarse es bello.
Atreverse a aceptar un amor,
es signo de coraje, de valentía.
Negarlo,
solo puede significar tempestades.


Veintinueve años han llevado agua a este río,
torrentoso por momentos y sereno en las mañanas.
Veintinueve años que no significan nada,
sino el amor que se ha sembrado y florecido.


Duelen los amores perdidos,
pero llena de regocijo haber amado.





(borrador)

.
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El 27 es el peine y el árbol. 
El 28 son las estrellas y la llave. 
El 29 es el espejo y la parrilla. 

El 30 son las flores y el delfín.

(...)

Mola, un genio

. 4 de abril de 2010
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… y un día las lámparas se rebelaron


¿y qué si las lamparitas un día dejasen de funcionar todas juntas? ¿nos animaríamos a vivir en penumbras? ¿y qué si lo convencen al señor viento de que apague nuestras velas?

… quizás es por un bien mayor

… quizás nos están queriendo decir algo

… quizás lo único que quieren es que miremos por un rato las estrellas

apaguemos todo, miremos para arriba y soñemos

shhhh… en silencio

¿somos diminutos no?

bueno, ahora mirá al que tenés al lado a los ojos…

apuesto lo que quieras a que están los dos sonriendo

¿viste? ya te enamoraste… aunque sea por un instante

enamorarse no es lo complicado… a veces con sólo apagar una lamparita es suficiente.

Concrete Jungle - Y un día las lámparas se rebelaron


(...)

Pretérito pluscuamperfecto

. 9 de marzo de 2010
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Y entonces le dije mirándola a la cara con ternura:

Yo en plural, soy con vos.




(...)

Suspiro

. 8 de marzo de 2010
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Todo lo que una vez fue, se perdió.
Lo que nunca pasó, no pasará.

Pero todo lo que amamos queda, incluso hasta cuando los universos de dragones, duendes y suspiros se vuelvan visibles para el resto de los mortales.

El amor. Es el amor lo que nos libera y lo que nos une.

Las almas, se alimentan con amor. Las nuestras son gorditas...

Hoy me siento uno mas en el mundo, me quedé sin mi incondicional. Es tiempo de caminar al horizonte, sin tus risas, sin tus locuras, sin tu mano sobre la mía. Es un tiempo de mierda, Pina.

El amor es mas fuerte, amar nos hace libres. Y a nosotros nos gusta amar. Queremos amar. Mas. Queremos aprender a amar. Distinto. Queremos enseñar a amar. Queremos ser amor. Libre.

Libre, sin metáforas, AMOR.

Algún día yo también seré viento,
y todos seremos viento,
recorreremos juntos algún cerro,
correremos entre los árboles,
haremos remolinos.

Jugaremos pícaramente haciendo enojar a los que barren las hojas en los otoños,
llevándonos los globos que se escapen de las manos descuidadas,
revoloteando los papeles que estén junto a la ventana...

Traeremos brisas frescas en el verano,
y el cálido beso del norte en el frío invierno.

Falta un tiempo para eso, ahora sos vos, libre, como siempre, pero como nunca.

Y a mi me gusta amar. Quiero amar. Más. Quiero seguir amando. Siempre. Quiero aprender a amar. Nuevo. Quiero enseñar a amar. Quiero ser amor. Libre. Como vos.





Victoria, ¡hasta la Pinunis siempre!



(Suspiro: aire que sobra, por alguien que falta...)

Hoy me encontré a Dios en la calle

. 27 de febrero de 2010
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Medrano había quedado varias cuadras atrás, el camino era recorrido mas silenciosamente que de costumbre. Para cuando llegamos a Pompeya las luces brillaban extrañas, recién encendidas.

No sé si era una sonrisa la que acompañaba a mi rostro, o quizá fuera mas bien el contraste con el resto de los días lo que hacía que mi rostro no reflejara los hechos de la semana.

Cuadras antes del puente, lo veo, lo reconocí en una segunda mirada. Sonriendo profusamene y abriendo sus brazos me saludó. Unos instantes después se me acercó, lo saludé con un apretón de manos, y me dijo en perfecto español:

- Gracias Hombre. Tu sí que has evolucionado.

- ¿Si? -le pregunté.

- Eres todo un visionario, uno de los iluminados.

Y sin más, se alejó. Sonriendo. A lo lejos me pareció oirlo cantar.





(de la vida real)

De unos días grises

. 21 de febrero de 2010
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Marañas de cosas tejidas en mis neuronas, pugnan por salir, así, enmarañadas,
vomitadas.

Siento que no va a funcionar y la retengo.

Me obligo a retenerla para intentar encarar cada una de sus hebras. Como si estando todas juntas no pudiera comprenderlas, conocerlas, cortarlas.

¿Qué, de todo lo que hice, era por mí?


Hoy un colibrí volaba a mi alrededor, libando en las salvias de mi jardín.
Estaba mojado, como todo lo que nos rodeaba.
Se posó sobre una rama a unos centímetros de mi cabeza.
Sentí que me miraba, de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba.
Volvió a levantar vuelo,
sentí como con sus alas me salpicaba,
condensando la humedad del aire que nos envolvía,
que nos alejaba y nos unía.
Se quedó un rato en las salvias,
una a una las exploró.
Cuando se hubieron agotado,
soñando que giraba a mi alrededor una vez mas en señal de despedida,
se alejó.

Lo sutil de la vida ocurre.

La vida ocurre.



"La vida era eso que estaba ocurriendo, cuando estabas haciendo algo mas importante", dijo, y me conquistó.



(...)

###

.
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... diviértete disfrutando y aprende.



(... y todos sus viceversas)

No me convence

. 4 de febrero de 2010
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histeria.

(Del fr. hystérie, y este del gr. ὑστέρα, matriz, víscera de la pelvis).

1. f. Med. Enfermedad nerviosa, crónica, más frecuente en la mujer que en el hombre, caracterizada por gran variedad de síntomas, principalmente funcionales, y a veces por ataques convulsivos.

2. f. Estado pasajero de excitación nerviosa producido a consecuencia de una situación anómala.

~ colectiva.
1. f. Comportamiento irracional de un grupo o multitud producto de una excitación.


Real Academia Española © Todos los derechos reservados



Pensaba que esa era la palabra que encerraba algunas de mis relaciones humanas recientemente. Pero la RAE me cercena mi simplificación de la realidad y me pierdo en onomatopeyas y otros sonidos estrafalarios. Comprendo que el comportamiento humano no puede ser simplificado a unas pocas sílabas, pero la existencia de esa palabra traía un poco de sosiego; alguien había sufrido una situación similar y se dispuso a ponerle un nombre. Me sentía acompañado, entendido, comprendido, avalado.

Ultimamente mis relaciones se fueron catalogando con mas detalle. Parece que mi nuevo estado me permite plantarme desde otro ángulo y darme cuenta de algunas cosas que siempre estuvieron, pero que se me perdían entre las bambalinas de mi teatro.

Pensé que estaba perdido, hasta que me encontré. Y ahora parece que estoy solo, pero conmigo. No me quejo, simplemente me doy cuenta de ello.

Caigo en esta especie de diario íntimo virtual, no me cae en gracia. Como otras 50 cosas que hice en el día. Paciencia.

(...entretenido...)

***

. 22 de enero de 2010
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Es física pura, al fuego si no le brindamos oxígeno en cantidades apropiadas, lo sofocamos.

Es de la vida misma, no siempre tenemos presente las leyes de la física al momento de actuar.

Algunas señales, llegan muy tarde.

(...)

New Fact

. 15 de enero de 2010
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Algunas cosas son para decir por escrito, y otras, no. Simplemente han sido concebidas para ser dichas de frente, asumirlas y respetarlas con todas las tonalidades que le podemos dar con la voz. Con los nervios, con sus impresiciones, con su temor.
Creo que esta semana me llevó mas tiempo dilucidar si era justo o no que fuera yo a hablar con vos de lo que me pasa, que enterarme de lo que me pasaba.

El tiempo,
el paso del tiempo,
el paso.



(...)

Síncopa

. 6 de enero de 2010
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Estuve pensando muchos días en tu ausencia.


Pero pensar es un síntoma de mi estado.
Decir "mucho" señala que me agobia pensar en vos.
Marcar el tiempo en días, declara algo de insanía y obsesión.
Señalar que te considero ausente, también.

Darse cuenta es tan hermoso.


Ojalá no vuelvas, al menos hasta que te extrañe en serio.


(...)

. 29 de diciembre de 2009
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Mas triste que infancia sin hidráulica...

(...)

De un encuentro con el hada madrina

. 20 de diciembre de 2009
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...

Si encuentro a una persona así, y me promete que no va a cambiar, estoy dispuesto a hacerme una lobotomía, o una terapia con electroshock, para que nunca mas tenga tentaciones con otro ser humano.

Eso no va a pasar.

¿Lo primero o lo segundo?

Ninguna de las dos.

Fuck!

Justamente...


(...)

. 27 de noviembre de 2009
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Todos y cada uno de los insultos que propicié esta tarde son propios de haberme convertido en un viejo cascarrabias. Si, ¿y cuál es el problema? ¿Problema? Ninguno, parece que me gusta ser un viejo cascarrabias.-


(...)