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Punto de silla

. 29 de enero de 2008
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El sol del atardecer;
la luna de la mañana.
El agua entre las rocas;
la brisa entre las ramas.

La ingenuidad;
la experiencia.
El susurro tímido;
la sonora carcajada.


Los caminos nunca se cruzan en la pradera,
siempre en laderas filosas de elevados precipicios.
Las veladas no encuentran motivos para la tranquilidad,
para el espacio.

Ellos caminan escondiéndose en sus sombras,
esperando que el mundo no sea tan malo hoy.
Ellas mostrando su fortaleza,
aunque aún le teman a la soledad.


Y yo, acá, mirándolos,
con mi sangre expandiéndose por el piso,
sin poder saber quién de ellos decidirá,
cuál de mi seguirá vivo hoy.





(Escape sorpresivo de ningún lado)



Sumisión

. 11 de abril de 2007
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: decisión de permanecer en un estado hostil por imposibilidad de ver un futuro distinto por comodidad o por experimentar una ceguera emocional.



Oscura habitación en la lejanía del mundo, ruido a huesos colisionándo, pensamientos fortuitos y sensaciones extrañas. Corazón cegado.Decisiones erradas y caminos inciertos. Perdidos en el tiempo finito, escapados de una pesadilla los hechos se suceden. La razón de un latido, ajeno al duelo, se escapa en los silencios. Las miradas ocurren pero no son vistas. Las palabras se pierden en el abismo. Abismo oscuro.



...

Unos hermosos ojos fuera de orbita.
Los perfectos dientes apretados con fuerza.
La respiración furiosa.

Del cuerpo emanaba pasión.
Los músculos brillaban a la luz de la luna que se colaba por la ventana.
El pecho latía fuerte debajo de la piel.

Una gota de sudor le recorría la cara,
y caía para dejar paso a la siguiente.
La piel estaba tersa, pero resbalosa por el calor.

Yacía bajo su fuerza.
Las manos apretaban el cuello con desesperación.

La sangre presionaba por debajo de la sien.
El perfume era mas intenso.
Los ojos eran ahora mas grandes.

No ofrecía resistencia.
Es como debía ser, como quería.

...
...

La cara que él veía era de aceptación, de sumisión.
Ver eso le molestaba aún más.

...
...

Casi no había oxígeno ya.

Su vista se nubló y él se perdió en la bruma.

Justo cuando la nube se hizo mas oscura, cuando lo dejó de ver, apareció una duda.

¿Porqué?

...

. 15 de febrero de 2007
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Y que me dicen de esa casa sola que se ve desde un avión.
Quizá en la soledad no haya dolor
De pensar, de pensar... en nada


Pensar en nada, León Gieco

Desfalco

. 3 de febrero de 2007
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( ! )

...

Ahora resulta que yo no dije nada. El que había hablado era ese. Ese inverbe que no supo, no pudo tomar una desición pensando en mi.
Pero claro, que le importaba a él, si su tiempo se terminaba.

Ahora estamos acá sentados los dos, el mocoso y yo. Uno con las manos sucias, el otro con el corazón roto.

La víctima ahora es victimario, me sienta en el banquillo de los acusados. Y yo me descargo, me defiendo.

...

(Llantos)

...

La doctora dice que va a ser una operación difícil, larga y complicada, como viene siendo hasta ahora, pero que esta vez, por fin puede tener un final.

...

El hada madrina no puede hacer nada, sus magias no funcionan. ¡Malditos gnomos! Me han robado tanto, ahora le roban a ella su varita.

....

Mi otra mejilla ya está abofeteada, es hora de resolver las cosas, arrancar de raíz las malezas, y dejar sobre la mesa sólo los frutos que se puedan digerir.

...

Me pongo la barba y las botas de cuero de potro, mascando rapé salgo a resolver las cosas, a los golpes y con riesgo de salir herido de muerte. Me acerco con mi facón oxidado,

...

...

(Sangre)

...

(Me caí)

Aturdido

. 18 de enero de 2007
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Narración de colapso nervioso



Cierro la puerta diciendo:
"Ya no te quiero en mi vida"

...

(Risas)

...

Alguno de ellos siempre me acompaña.
Hoy estoy con él.
Pero no estamos de ánimo como para hacernos compañia.


Diecinueve horas,
Veinticinco minutos,
Dos segundos.
Solo.

Encuentro piel muerta debajo del cadáver.
Me sorprendo.

Un viento helado llega a mí desde las rías.
La sangre recorre mi cuerpo.
Cae perpendicular al piso.
Ya no hay viento que la pueda mecer.


Me pierdo en la ciudad que mas conozco.
Luego recuerdo que me encuentro a unos metros del mundo.


Estiro un brazo, una pierna.
Otro brazo, otra pierna.
Una mano.


Posición fetal.

...


El rocío moja mis pies.
Germino.

...

No sé cuántas horas,
No sé cuántos minutos,
No sé cuantos segundos.
Vacío



Sólo recuerdo que dos veces dije
"Gracias, no tengo hambre"
Pero no recuerdo haber comido.



Tres días,
Cuatro horas,
Treinta minutos,
Diecisiete segundos.
Golpean la puerta.



Apreciación sentimental de reacciones pedagógicas al estímulo emocional