Eso, me hacen falta excusas. Ya mismo salgo a buscarlas, como quien cosecha trufas en alguna sierra del Abruzzo, un valle de la Provence o la Toscana. Simples excusas, con algo de olor a tierra mojada, musgo y un poco de humo. Humo, ese artificio antropomorfo que supe vender desde la infancia.
Infancia con maderas maduras ardiendo bajo la superficie de una piel joven e inexperta. Aún antes de tiempo.
Ahora, ese arte que supe dominar, debe de volver a surgir como una herramienta de defensa. Ficciones. Mitos. Fábulas. Ucronías. Y todas las variantes que este bello, pero deliberadamente cruel arte lingüístico pueda soportar.
Y esto lo digo ahora porque después, seguramente no va a haber tiempo de decirlo: perdón, อโหสิ, sorry, pardon, praštanje, mi scusi, 실례, 对不起, Entschuldigen Sie, desculpe.

{Imagen robada hace un tiempo, no recuerdo su autoría. Perdón.}
Infancia con maderas maduras ardiendo bajo la superficie de una piel joven e inexperta. Aún antes de tiempo.
Ahora, ese arte que supe dominar, debe de volver a surgir como una herramienta de defensa. Ficciones. Mitos. Fábulas. Ucronías. Y todas las variantes que este bello, pero deliberadamente cruel arte lingüístico pueda soportar.
Y esto lo digo ahora porque después, seguramente no va a haber tiempo de decirlo: perdón, อโหสิ, sorry, pardon, praštanje, mi scusi, 실례, 对不起, Entschuldigen Sie, desculpe.

{Imagen robada hace un tiempo, no recuerdo su autoría. Perdón.}