Soñé que era chiquito, tipo seis años. Soñé con mi nonno y nuestra casa vieja, la quinta y el gallinero. Soñé que lo convencía de viajar a Italia a visitar a sus hermanas. Soñé que yo hablaba perfecto italiano.
En Santa María, a upa de la zía Rossina, mi nonno me retaba por haber desaparecido a la hora de la siesta. Me había ido a jugar por la ciudad, visitado a mis primos Costábile y Andrea, jugado por el muelle y recorrido todas las callecitas. Me retaba y yo le contestaba, "Non ti preocupare per me, si io sono a Santa María, non sono mai perduto".
Mammmma mía
En Santa María, a upa de la zía Rossina, mi nonno me retaba por haber desaparecido a la hora de la siesta. Me había ido a jugar por la ciudad, visitado a mis primos Costábile y Andrea, jugado por el muelle y recorrido todas las callecitas. Me retaba y yo le contestaba, "Non ti preocupare per me, si io sono a Santa María, non sono mai perduto".
Mammmma mía